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Hola y bienvenidos de nuevo a mi blog ‘Huele a Química’. Porque la Química, efectivamente, huele, y todo lo que huele es, efectivamente, Química.


Como algunos de vosotros ya sabréis, comencé a colaborar en la revista QuimiBal (Revista Oficial del Colegio y la Asociación de Químicos de las Islas Baleares) en calidad de ayudante de coordinación, es decir, planificación de contenidos de cada número, coordinación de las diferentes secciones y supervisión hasta su publicación definitiva.

En este mes de Mayo, acaba de salir el primer número en el que participo, el número 52. Al ser el primero, me hacía ilusión participar más activamente y escribir mi propia publicación. Como la revista está escrita en catalán, los artículos que vaya escribiendo para cada número os los voy a traer al blog traducidos para que los leáis y compartáis, así estáis al día de lo que tratamos en la revista.

Os dejo el breve artículo que escribí sobre “Los nuevos elementos de la Tabla Periódica”:

El 30 de noviembre de 2015 la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC por sus siglas en inglés) ratificó el descubrimiento de cuatro nuevos elementos químicos (se entiende por descubrimiento conseguir detectar su presencia en el menos durante unas fracciones de segundo). Por su peso molecular, correspondieron a los números 113, 115, 117 y 118 de la Tabla Periódica, a la que fueron añadidos en Enero de 2016.

El descubrimiento de nuevos elementos se basa, muy simplificadamente, en hacer chocar entre sí núcleos más ligeros, formando elementos radiactivos que, en su descomposición, pueden resultar en un nuevo elemento estable, al menos, durante unas fracciones de segundo.

Inicialmente, antes de ponerle un nombre definitivo (propuesto por sus creadores) estos nuevos elementos se nombraron como Ununtrium (Uut, 113), Ununpentium (UUP, 115), Ununseptium (Uus, 117) y Ununoctium (Uuo, 118 ).

El descubrimiento de los elementos 115, 117 y 118 se atribuyó a un equipo formado por investigadores rusos del Joint Institute for Nuclear Research de Dubna, y norteamericanos del Lawrence Livermore National Laboratory de California. Por otra parte, el elemento 113 se atribuyó a un equipo del instituto Riken de Japón.

Una vez descubiertos y añadidos a la TP, era el turno de ponerles nombre. Las reglas dicen que nuevos elementos pueden ser nombrados con un concepto mitológico (Torio, (Th) para el dios nórdico Thor), un mineral (Samario (Sm), del mineral samarskita), un lugar de un país (Germanio (Ge), por Alemania), una propiedad (Cromo (Cr), color) o con el nombre de un científico (Einstenio, (Es), Albert Einstein).

Así, un año más tarde, el 30 de noviembre de 2016, la IUPAC emitió un comunicado informando que los nombres ya habían sido otorgados, quedando: Nihonium (Nh, 113), Moscovium (Mc, 115), Tennessine (Ts, 117 ) y Oganesson (Og, 118). De este modo, las terminaciones -ium, -ine y -on están en concordancia con las de los elementos del mismo grupo.

Los orígenes de los nombres se deben a varios motivos:

– El nombre Nihonium fue propuesto por sus descubridores japoneses del instituto Riken. Viene del término ‘Nihon’, una de las maneras de decir Japón en japonés, y que significa literalmente ‘tierra del sol naciente’.

– El nombre Moscovium hace referencia a la ciudad de Moscú (Rusia).

– El nombre Tennesine hace referencia al estado de Tennessee (Estados Unidos).

– El nombre Oganesson se puso en honor al científico ruso Yuri Oganessian.

Tras esta designación oficial a nivel internacional, tocaba la traducción de los nombres a las diferentes lenguas. En España, un grupo de trabajo de la Real Sociedad Española de Química (RSEQ) decidió que la traducción oficial en nuestro idioma fuera: Nihonio, Moscovio, Tennesso y Oganessón. Sin embargo, una discrepancia lingüística con la Comisión de Vocabulario Científico y Técnico de la Real Academia Española (RAE), condicionó que los nombres de los dos últimos elementos fueran finalmente Teneso y Oganesón.


Espero que os haya resultado interesante. Si os apetece leer el número 52 entero o cualquiera de los anteriores números de la Revista de los Químicos en Baleares podéis entrar aquí y descargarlos.

Un saludo a tod@s y gracias como siempre por leer y compartir.

 

Pedro Juan Llabrés Campaner